La FEBA informó hay una ocupación hotelera del 75% en lo que va de la temporada y Turismo bonaerense detalló que el gasto diario es menor que el habitual.
Aunque el Gobierno Nacional mantienen un tono optimista sobre la temporada turística, los datos presentados por la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA) y Turismo Bonaerense muestran un panorama preocupante: la ocupación hotelera promedio alcanza solo el 75%, mientras que el gasto diario de los turistas es notablemente inferior al habitual.
Ocupación moderada y destinos exclusivos
El informe de FEBA detalla que, aunque algunos destinos exclusivos como Mar de las Pampas (92%), Las Gaviotas (90%) y Cariló (88%) registran buenos niveles de ocupación, la media general es baja. Incluso en Mar del Plata, el destino más emblemático, el promedio de ocupación en la primera quincena apenas llega al 65%, marcando un nivel “insuficiente” según el propio Genaro García, responsable del sector Turismo de FEBA.
La elección de destinos en países vecinos como Brasil y Chile, cuyas tarifas resultan más económicas, ha afectado significativamente al turismo interno. Según Camilo Kahale, presidente de FEBA, esta tendencia se intensificará en febrero, aumentando la presión sobre los destinos nacionales.
Menor consumo y cambios en los hábitos turísticos
Un factor adicional es el cambio en los hábitos de los turistas. La subsecretaria de Turismo bonaerense, Soledad Martínez, explicó que las escapadas cortas de 4 días y 3 noches se han convertido en la norma, marcando una preferencia por viajes de bajo costo. Además, el gasto promedio por turista es menor, reflejando una temporada “gasolera” y más austera en comparación con años anteriores.
La ocupación en las sierras bonaerenses registra un preocupante 60%, un 13% menos que el año anterior. Esto, sumado a los elevados costos en la Costa Atlántica, ha perjudicado a los negocios locales, especialmente en municipios que dependen en gran medida de la actividad turística.
A pesar de estas cifras, desde el Ejecutivo bonaerense se insiste en las medidas de promoción turística, especialmente a través del Banco Provincia, con el objetivo de posicionar a Buenos Aires como “el destino más elegido del país”. Sin embargo, las realidades económicas y las preferencias de los turistas parecen dibujar un panorama más complicado para esta temporada.
En conclusión, el optimismo oficial del gobierno libertario replicado en algunos medios de comunicación contrasta con un inicio de temporada marcado por cifras que reflejan tanto una caída en la ocupación hotelera como en el consumo turístico, dejando abierta la interrogante sobre el impacto final de estas tendencias en el sector.
Guillermo Francos deslizó la posibilidad de un acuerdo con el PRO que incluye la candidatura de Mauricio Macri para el Senado.
Pese a su constante crítica a la “casta política”, Javier Milei, líder de La Libertad Avanza, muestra apertura para un acuerdo con Mauricio Macri y el PRO, que podría incluir la candidatura del expresidente al Senado. Guillermo Francos, jefe de Gabinete del gobierno libertario, deslizó esta posibilidad en una reciente entrevista, señalando que un pacto electoral con el PRO para las legislativas es “posible”, siempre que haya “grandeza y visión conjunta de los problemas del país”.
Francos destacó la necesidad de consensos amplios, no solo para una alianza electoral, sino también para abordar temas fundamentales como la consolidación de la libertad económica: “Podemos llegar a un acuerdo si hay coincidencia en los objetivos. No es sencillo, pero tampoco imposible si las distintas fuerzas muestran amplitud y ponen los intereses del país por encima de los propios”.
Sobre la candidatura de Macri como senador, Francos indicó que la decisión dependerá del expresidente: “Hay que ver si él quiere hacerlo, pero sería un excelente candidato”. Además, destacó que su rol sería clave para facilitar acuerdos y liderar una mesa de diálogo amplia que incluya al radicalismo.
Macri, por su parte, ha dado señales de acercamiento a Milei, como su tuit del 9 de enero, en el que expresó su apoyo al líder libertario: “Desde el PRO siempre vamos a estar del lado de quienes trabajan para terminar con el populismo. Estamos dispuestos a conformar un equipo de trabajo con quien vos dispongas”.
El tuit de Mauricio Macri por el cual terminó por ceder ante Javier Milei luego de meses de tensa relación.
La diputada del PRO Sabrina Ajmechettristemente conocida por su postura anti Malvinas y de apoyo al régimen genocida de Netanyahu también respaldó la posibilidad de una alianza, afirmando: “No veo razones políticas para no ir juntos. La gente nos pide que trabajemos unidos para el cambio que necesita la Argentina”.
Aunque las conversaciones aún se encuentran en una etapa preliminar, este potencial acuerdo desafía el discurso purista de Milei, reafirmando un giro estratégico hacia la construcción de alianzas con sectores políticos tradicionales ( que ya incluyen al más rancio menemismo) para enfrentar los desafíos legislativos y consolidar su agenda de gobierno.
Al tipo de cambio oficial cuesta 7,37 dólares, valor sólo superado por Suiza. Es un 60% más cara que en Brasil y Chile.
Argentina se ha posicionado como el segundo país con la hamburguesa Big Mac más cara del mundo, según el emblemático Índice Big Mac publicado por The Economist. Al tipo de cambio oficial, la hamburguesa cuesta 7,37 dólares, un valor solo superado por Suiza (7,92 dólares) y significativamente más alto que en países vecinos como Brasil (4,49 dólares) y Chile (4,47 dólares).
Este fenómeno, que refleja un encarecimiento en dólares, está directamente vinculado a las políticas económicas del gobierno de Javier Milei, en especial a la decisión de mantener un tipo de cambio oficial desalineado del ritmo de inflación interna. Esta estrategia, defendida por el ministro de Economía, Luis Caputo, ha provocado una sobrevaluación del peso argentino, lo que impacta tanto en el mercado interno como en la competitividad internacional.
En apenas unos meses, Argentina pasó del cuarto al segundo lugar en el ranking, desplazando a Noruega y Uruguay. En comparación, en Nueva York, una Big Mac cuesta 6,89 dólares, por debajo del precio argentino. Este incremento también evidencia los altos costos internos, exacerbados por la inflación y la falta de ajustes adecuados en la política cambiaria.
El impacto se refleja en múltiples áreas, como el turismo y la demanda de divisas. Mientras que en 2023 Argentina resultaba atractiva para turistas extranjeros por su relativa baratura, en 2024 se observa el fenómeno inverso: los argentinos abarrotan destinos como Brasil y Chile, buscando precios más accesibles. Según datos del Banco Central, en noviembre de 2024 se destinaron 382 millones de dólares para cubrir consumos en el exterior, un reflejo de la creciente fuga de divisas impulsada por la falta de competitividad local.
El Índice Big Mac, aunque ideado como una herramienta sencilla para medir desajustes monetarios, sirve en este caso para ilustrar los graves desequilibrios macroeconómicos de Argentina, acentuados por decisiones de política económica que han encarecido al país en dólares, afectando tanto a los consumidores como a la economía en general.
Según datos del Senasa el proceso de concentración del sector avanza implacable, quedaban menos de 10.000 tambos.
La actividad lechera en Argentina atraviesa una crisis profunda marcada por un proceso de concentración acelerada y la falta de políticas públicas para frenar su deterioro. En 2024, según datos del SENASA difundidos por el Observatorio de la Cadena Láctea (OCLA), cerraron 1.068 tambos, una pérdida del 10,5% respecto al año anterior, dejando al país con apenas 9.129 tambos activos, la cifra más baja en la historia. Este fenómeno, que implica menos tambos y menos productores independientes, refleja la consolidación del sector en unas pocas manos, poniendo en riesgo la diversidad productiva y el arraigo rural.
A pesar de esta alarmante situación, ni el presidente Javier Milei, ni el secretario de Agricultura Sergio Iraeta, ni el director nacional de Lechería Sebastián Alconada han expresado preocupación por las implicaciones de esta tendencia. El cierre masivo de tambos no solo significa menos empleos en el campo, sino también una reducción en el valor agregado en las zonas rurales, lo que incrementa la desigualdad territorial.
Argentina con el litro de leche más caro del mundo
A esta crisis productiva se suma la cartelización del mercado lácteo, que ha llevado a los consumidores argentinos a pagar precios exorbitantes por un litro de leche. Según el Índice Miglino, el precio promedio de un litro de leche en Argentina alcanza los $1.320, lo que equivale a 1,50 dólares. Este costo posiciona al país como el que paga la leche más cara del mundo, superando ampliamente a naciones como Estados Unidos (0,94 dólares), Brasil (0,91 dólares) y Francia (0,74 dólares). La conjunción de concentración, cartelización y desidia política genera un panorama desolador para la actividad lechera, que no solo afecta a los productores rurales, sino también al bolsillo de los consumidores.
Milei anunciará la medida mediante un decreto en el Boletín Oficial. Según la justificación del gobierno “son fondos que no aportan al crecimiento del país”.
El gobierno de Javier Milei oficializará, mediante un decreto, la eliminación de fondos destinados a programas sociales y de ciencia y tecnología en universidades nacionales, fundaciones y organizaciones sociales, justificando la medida como un “ahorro necesario”. En total, los recortes alcanzan los $1.867 millones, y además, se exigirá la devolución de fondos no rendidos, más intereses, a las entidades involucradas.
Entre los programas afectados se encuentran iniciativas clave para la promoción de la cultura científica, el desarrollo de herramientas tecnológicas para organizaciones sociales, y el fortalecimiento de vínculos territoriales entre las universidades y las comunidades. Según el Ejecutivo, estos programas “no aportan al crecimiento del país” y su continuidad no se considera prioritaria en la agenda de desarrollo estratégico.
Sin embargo, la medida contrasta con las prácticas de los países desarrollados, donde la inversión en ciencia y tecnología es central para el crecimiento económico y la innovación. En Argentina, esta decisión pone en riesgo la continuidad de proyectos científicos fundamentales y debilita el papel de las universidades como motores del desarrollo social y económico.
Favoritismo presupuestario y falta de transparencia
Mientras recorta fondos para ciencia y tecnología, el gobierno ha incrementado las partidas presupuestarias para la Secretaría de Presidencia, liderada por Karina Milei, y para la Agencia Federal de Inteligencia (AFI, conocida como SIDE), que opera con escasa rendición de cuentas y ha sido cuestionada por su opacidad en el manejo de recursos públicos.
Además, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, se sumó al discurso oficial cuestionando la estructura laboral de las universidades, acusándolas (aunque sin citar fuentes ni datos concretos) de tener “más empleados que la administración pública nacional”, sin diferenciar entre personal administrativo y los miles de docentes e investigadores que forman parte de las casas de estudios.
Estas decisiones han generado críticas por la priorización de partidas hacia sectores vinculados al círculo cercano del poder en detrimento de áreas estratégicas para el desarrollo del país, como la educación superior y la investigación científica. En un contexto de desafíos globales que demandan innovación y conocimiento, expertos advierten que esta política podría profundizar la brecha tecnológica y científica entre Argentina y las economías avanzadas.
El prestigioso periódico financiero analiza la política de apertura importadora, así como sus consecuencias para la industria local.
El periódico británicoFinancial Times realizó un análisis crítico sobre la apertura económica impulsada por Javier Milei, señalando que sus políticas contradicen las tendencias proteccionistas actuales en Estados Unidos y Europa, mientras advierte sobre las graves consecuencias para la industria local y el empleo en Argentina.
Para el FT las políticas de Milei están en dirección opuesta a lo que hacen EEUU y Europa.
En el artículo titulado “La próxima misión económica de Javier Milei: freidoras de aire baratas”, el diario describe cómo el presidente ha comenzado a desmantelar el modelo proteccionista del país, reduciendo aranceles en un intento de abaratar productos importados. Sin embargo, el FT destaca que estas medidas podrían devastar al sector industrial argentino, que emplea a casi una quinta parte de la fuerza laboral y ya enfrenta una crisis severa. Según datos citados, la actividad manufacturera cayó un 12,7% en los primeros nueve meses de 2024 en comparación con el mismo período de 2023.
El medio subraya que las políticas de Milei “colocan a Argentina en una dirección opuesta al resto del mundo”. Mientras países como Estados Unidos y los europeos refuerzan barreras comerciales para proteger sus industrias locales de importaciones baratas, Argentina abre sus fronteras económicas, lo que podría exacerbar los problemas de competitividad de las empresas nacionales.
El costo social y económico de la apertura comercial
El FT detalla que, aunque los argentinos ahora pueden acceder a productos como freidoras de aire, detergentes importados y tecnología a precios más bajos, el impacto en el sector productivo nacional podría ser devastador. Las empresas argentinas, según el artículo, enfrentan no solo la competencia de importaciones, sino también la presión de altos impuestos y una legislación laboral rígida que, combinadas, hacen que Argentina sea uno de los países más costosos para hacer negocios en América Latina.
Las críticas del periódico británico también incluyen una reflexión histórica. Las reformas de Milei, asegura, recuerdan las políticas de apertura económica de los años 70 y 90, que llevaron al cierre masivo de fábricas en el país.Por el contrario, los gobiernos peronistas promovieron aranceles y subsidios para fomentar la industria local, un enfoque que ahora se abandona por completo bajo el nuevo gobierno.
Una economía desbalanceada
Finalmente, el FT cuestiona la visión de Milei de enfocar la economía argentina en sectores como la agricultura, la minería, la energía y la tecnología, que en conjunto emplean solo al 12% de los argentinos. Este desequilibrio podría dejar a una gran parte de la población fuera de los beneficios del crecimiento económico, mientras el resto de las industrias lucha por sobrevivir.
En síntesis, el análisis del Financial Times pone en duda la viabilidad y las consecuencias de las políticas económicas de Javier Milei, señalando que podrían acentuar las desigualdades y agravar los problemas estructurales de Argentina en el corto y mediano plazo.
La difícil situación de la industria alimenticia en la región se agudiza con el despido de 70 trabajadores en un frigorífico de Villa Gobernador Gálvez.
La difícil situación de la industria alimenticia en la región se agudiza con el despido de 70 trabajadores en un frigorífico de Villa Gobernador Gálvez, ubicado en las cercanías de Rosario. La empresa, Europlus Argentina, comunicó la desvinculación de los empleados a través de un mensaje de WhatsApp el pasado 6 de enero, dejando a los afectados sin acceso a sus puestos de trabajo. Los trabajadores despedidos, muchos de ellos con más de 20 años de antigüedad, expresaron su sorpresa ante la noticia, ya que venían negociando una reducción de personal a través de retiros voluntarios, y no esperaban una medida tan drástica.
Walter Navarro, delegado del sindicato, explicó que la empresa aduce una caída en las ventas y dificultades con el valor del dólar, lo que les impide mantener la plantilla de trabajadores. Aunque en los últimos meses se había hablado de una reestructuración mediante retiros voluntarios, la magnitud de los despidos sorprendió a los empleados, quienes aseguraron que la situación no se corresponde con una crisis productiva. “Había trabajo y la mercadería no se estaba tirando, pero la realidad cambió de un día para otro”, afirmó Navarro.
El frigorífico, que produce tripas naturales y otros insumos para la industria alimentaria, fue adquirido hace unos años por un grupo empresario de Buenos Aires, cambiando su nombre de Euro SA a Europlus Argentina. A pesar de los anuncios optimistas de la empresa en sus redes sociales para el año 2024, los trabajadores ahora enfrentan una incertidumbre total respecto a su futuro laboral.
La intervención del Ministerio de Trabajo de la provincia no ha dado resultados concretos aún, ya que la patronal no asistió a la reunión convocada, lo que obligó a reprogramarla para el miércoles. El sindicato exige la reincorporación de los despedidos o, al menos, que se paguen las indemnizaciones correspondientes, asegurando que la decisión fue injusta e inconsulta. Además, algunos empleados que aún permanecen en la planta denuncian condiciones de trabajo insalubres y la falta de respuesta a sus reclamos por parte de la empresa.
Este episodio es un nuevo capítulo de una crisis más amplia que afecta a la industria alimentaria local, con despidos y reducciones de personal, a lo que se suma una creciente precarización de la actividad, sumado a la inestabilidad económica que atraviesa el país. Los trabajadores esperan que, de no llegar a una solución en las próximas horas, el Ministerio de Trabajo dicte una conciliación obligatoria para evitar más despidos y proteger los derechos laborales de los afectados.
Mientras el ministro “toto” Caputo junto al gobierno celebran la privatización de IMPSA, Estados Unidos decidió mantener bajo control nacional una de las principales acerías de ese país.
La primera privatización de la era de Javier Milei ha llegado con el traspaso de Industrias Metalúrgicas Pescarmona S.A. (IMPSA) a una empresa estadounidense, consolidando la filosofía libertaria del gobierno argentino de eliminar cualquier control o vestigio de presencia estatal de las áreas clave de la economía. En contraste, Estados Unidos, bajo el liderazgo del demócrata Joe Biden, cuyo gobierno esta de salida, ha adoptado un enfoque diametralmente opuesto al bloquear la venta de una de las principales acerías del país, US Steel a la japonesa Nippon Steel, aludiendo razones de “seguridad nacional”.
Este contraste evidencia la profunda divergencia entre el discurso y las políticas en ambos países y en el caso de los Estados Unidos reafirma que el proteccionismo y las razones de seguridad nacional trascienden a la agenda de disputas del bipartidismo. En este sentido cabe recordar que Donald Trump ya había anticipado también que vetaría la venta de la acería a la empresa japonesa, y además adelanto que impulsara un plan de recuperación de la industria siderúrgica estadounidense.
IMPSA: Privatización de una industria clave para el desarrollo Argentino
El gobierno argentino, en colaboración con el gobierno de Mendoza, ha acordado transferir las acciones de IMPSA a las firmas estadounidenses IAF y Arc Energy. Esta privatización, fue celebrada como un hito por el ministro de Economía, Luis Caputo, y el gobernador mendocino Alfredo Cornejo. “Privatizamos Impsa. Gran trabajo en equipo de Juan Pazo, Pablo Lavigne y el gobernador Alfredo Cornejo”. comunicó orgulloso este miércoles el ministro Caputo en sus redes sociales.
IMPSA produce y repara las turbinas para distintos emprendimientos hidroeléctricos como los de la Central Hidroeléctrica binacional Yacyretá.
Sin embargo, especialistas de diversas áreas advierten sobre los riesgos de transferir una empresa estratégica y . La privatización de Industrias Metalúrgicas Pescarmona S.A. (IMPSA) ha generado alarma entre los especialistas del sector energético y de defensa. IMPSA es una empresa argentina especializada en la fabricación de grandes equipos de generación de energía tanto en base a recursos renovables como no renovables y es la única compañía en Latinoamérica con tecnología propia para la fabricación de turbinas de generación hidráulica y fabricación de componentes para el plan nuclear argentino que el gobierno libertario dice querer revitalizar.
IMPSA es la responsable de fabricar el recipiente a presión para el primer reactor nuclear argentino para la generación de energía entre otras grandes piezas para el sector nuclear.
En el caso de los hidrocarburos se destaca su rol como proveedora de importantes equipamientos para las refinerías de Lujan de Cuyo y otras. La firma mendocina también tiene a su cargo las modificaciones en las torretas de los tanques TAM del ejercito, actualmente sometidos a un proceso de modernización que implica intervenir sus torretas a fin de poder acoplar los nuevos equipos. La firma mendocina también ha ganado importantes contratos internacionales como ser la provisión de grúas portuarias para la armada de los Estados unidos.
IMPSA fue proveedora de equipos pesados en el marco del proyecto que llevó adelante YPF para la ampliación y modernización de la Refinería de Luján de Cuyo.Grúas portuarias de gran capacidad producidas por IMPSA.
Estados Unidos: la Defensa de la Industria Nacional
Mientras en Argentina el gobierno carente de visión estratégica celebra la privatización de IMPSA, en los Estados Unidos, Joe Biden vetó la compra de US Steel por parte de la firma japonesa Nippon Steel, argumentando que mantener la industria siderúrgica bajo control nacional es esencial para la seguridad y las cadenas de suministro críticas de Estados Unidos.
“Es mi solemne responsabilidad como presidente garantizar que, ahora y en el futuro, Estados Unidos tenga una industria siderúrgica fuerte, de propiedad y gestión nacional, que pueda seguir impulsando nuestras fuentes nacionales de fortaleza en el país y en el extranjero; y es un cumplimiento de esa responsabilidad bloquear la propiedad extranjera de esta empresa estadounidense vital”, afirmó Biden en el comunicado difundido por la Casa Blanca en el que explica su decisión.
Esta decisión refleja un enfoque proteccionista que prioriza la revitalización de la industria nacional, la creación de empleo y la protección de sectores estratégicos frente a inversiones extranjeras, incluso de aliados cercanos como Japón.
U.S. Steel es el tercer fabricante de acero de EE.UU. Tanto demócratas como republicanos vetaron el control de la acería por parte de accionistas extranjeros.
El Libertarianismo Aplaudido, Pero No Adoptado
La disonancia entre las políticas de Milei y las decisiones proteccionistas de Estados Unidos resalta un hecho contundente: el libertarianismo radical es celebrado por sectores económicos y políticos, pero raramente se implementa en naciones desarrolladas. Mientras Biden multiplica aranceles al acero chino y rechaza acuerdos que debiliten su industria, Argentina apuesta por abrir su economía al capital extranjero, con el riesgo de perder el control sobre sectores estratégicos.
El contraste entre ambos enfoques pone en tela de juicio la viabilidad de las políticas de Milei y deja en evidencia que mientras algunos mandatarios sonrían al presidente libertario por conveniencia y para la foto, lo cierto es que a la hora de pararse ante el mundo las grandes potencias y también otros países desarrollados prefieren blindar su soberanía económica a través de la protección y fomento de sus activos estratégicos. Como sugirió la mandataria italiana Giorgia Meloni “Creo que Milei es una novedad interesante en la escena argentina, pero no creo que lo que propone se pueda replicar en Italia”.
Mientras el gobierno de Milei avanza con políticas que desmantelan industrias estratégicas, Estados Unidos refuerza su base industrial bajo una lógica nacionalista. El eslogan “Make America Great Again”, que Milei adopta como lema propio para su gestión, cobra un significado irónico: mientras Estados Unidos lo utiliza para proteger sus intereses nacionales, Argentina lo traduce en la entrega de sus activos clave. Quizá lo que realmente busque Milei es hacer grande de vuelta a la América de Donald Trump en detrimento de la economía y soberanía Argentina.
Así lo manifestó el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, quien agregó: “Irrita escuchar al Jefe de Gobierno, Jorge Macri, que quiere subirnos un ring ridículo hablando de un conurbano descontrolado”.
Las autoridades bonaerenses respondieron con firmeza a las declaraciones del Jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y del ministro de Seguridad de la Ciudad, Waldo Wolff,quienes acusaron al conurbano bonaerense de estar “descontrolado” por el aumento de delitos. Javier Alonso, ministro de Seguridad bonaerense, no dudó en desmentir tales afirmaciones y señaló que el verdadero descontrol se encuentra en la Ciudad de Buenos Aires.
“Irrita escuchar al Jefe de Gobierno, Jorge Macri, que quiere subirnos a un ring ridículo hablando de un conurbano descontrolado. La verdad es que lo que está descontrolada es la Ciudad”, expresó Alonso en declaraciones a A24.
El funcionario bonaerense cuestionó duramente las políticas de seguridad de la Ciudad y exigió mayor compromiso del Gobierno porteño. “Que se deje de decir pavadas y que se siente a trabajar como corresponde. Necesitamos que se armen equipos serios para enfrentar a los narcos, no como pasa ahora, donde a la policía de la Ciudad se le escapan 17 presos en un día y todas las investigaciones terminan filtradas”, añadió.
Por su parte, Waldo Wolff pese a los reiterados fallos en la seguridad del distrito mas rico del país defendió la gestión de seguridad en CABA y enumeró medidas como la implementación de un Anillo Digital, la geolocalización de policías y patrulleros, y la capacitación extendida de las fuerzas policiales. Sin embargo, Alonso desestimó estas cifras y estrategias, insistiendo en que el problema no radica en la Provincia sino en una falta de coordinación real y efectiva entre las jurisdicciones.
“No hay un conurbano descontrolado. Lo que hay es un mercado de 17 millones de personas que incluye a la Capital Federal y el conurbano, donde tres millones viven en Capital y catorce en el conurbano. Es un mercado que compra droga todos los días y resulta muy atractivo en dólares”, sostuvo Alonso.
Finalmente, el ministro destacó los logros de la Provincia en materia de seguridad. “Tenemos 4,7 homicidios cada 100 mil habitantes, y este año ese número va a bajar. Argentina es el país con menos homicidios de América del Sur gracias al trabajo que hacemos en la Provincia. Hay que ser serios”, concluyó, dejando claro que las acusaciones de Jorge Macri y su equipo buscan criminalizar a la Provincia de Buenos Aires sin asumir las falencias de su propia gestión en la Ciudad.
El dueño de la empresa FATE, Javier Madanes Quintanilla, advirtio sobre la difícil situación que atraviesa la industria del neumático, donde las estadísticas de empleo ya muestran una pérdida cercana al 30%.
El empresario Javier Madanes Quintanilla, dueño de FATE, alertó sobre la grave crisis que atraviesa la industria del neumático en Argentina tras el primer año de gobierno de Javier Milei. Según el empresario, las políticas adoptadas por la actual administración, como la apertura indiscriminada de importaciones y una recesión económica profunda, han provocado una pérdida del 30% de los empleos en el sector.
En declaraciones al programa La Fábrica Podcast, Madanes explicó que esta caída equivale a la pérdida de aproximadamente 1,200 puestos de trabajo en las distintas plantas del país. “Es triste y preocupante”, señaló, aclarando que la crisis responde a una combinación de factores, aunque destacó el impacto negativo de las decisiones gubernamentales en favor de los productos importados.
Además, el empresario expresó su descontento por lo que describió como un deterioro de la imagen del sector industrial. “Desde el Gobierno nacional se nos descalifica constantemente, calificándonos de prebendarios, lo cual es muy doloroso”, sostuvo.
La apertura de importaciones, una de las medidas emblemáticas de la gestión de Milei, ha afectado significativamente a las empresas locales al incrementar la competencia extranjera en un contexto de recesión. Para la industria del neumático, esta combinación ha resultado en un fuerte retroceso, poniendo en jaque no solo al empleo, sino también a la sostenibilidad de un sector clave para la economía argentina.
Por último, Madanes anunció que, pese a las dificultades, liderará un importante proyecto energético en busca de diversificar sus actividades frente al incierto panorama de la industria manufacturera bajo la gestión actual.