Multitudinaria despidida a Francisco en Roma con mandatarios y representantes de 130 países
Con una imponente muestra de fe, emoción y respeto global, más de 200.000 personas colmaron este sábado la Plaza de San Pedro para despedir al Papa Francisco, en una ceremonia histórica que reunió a líderes y representantes de 130 países
La misa exequial, cargada de símbolos de unidad y diversidad, fue presidida por el cardenal Giovanni Battista Re, Decano del Colegio Cardenalicio, quien ofreció palabras de consuelo y homenaje al pontífice que durante doce años transformó la Iglesia con su estilo cercano y sencillo.
Un hecho sin precedentes marcó la despedida: por primera vez en una misa papal, la Palabra de Dios fue leída en varios idiomas, incluido el chino, en un gesto que reflejó la apertura y universalidad que caracterizaron el pontificado de Jorge Mario Bergoglio.

Durante los tres días de capilla ardiente, más de 250.000 fieles desfilaron ante el féretro de Francisco, superando las cifras de despedidas anteriores, en un testimonio conmovedor del amor popular que despertó. El funeral, celebrado el 26 de abril de 2025, convirtió a Roma y al Vaticano en un epicentro diplomático sin precedentes, con la participación de 50 jefes de Estado, 10 monarcas y delegaciones oficiales de todo el mundo.

La emotiva ceremonia también fue histórica por otro motivo: Francisco fue enterrado fuera del Vaticano, algo que no ocurría desde la muerte de León XIII en 1903. Fiel a su estilo de romper tradiciones, Francisco logró movilizar al planeta aún después de su muerte.
Entre los líderes presentes se contaron los presidentes de Estados Unidos, Argentina, Brasil, Francia, Alemania, Irlanda, Polonia, Ucrania, India, Canadá y República Dominicana, entre otros. La presencia de figuras como el príncipe Guillermo en representación del Reino Unido, los reyes de España y Dinamarca, así como altos representantes de la Unión Europea y Naciones Unidas, subrayó la dimensión global de su despedida.

Aunque notorias ausencias, como la del presidente ruso Vladimir Putin y el premier israelí Benjamin Netanyahu ambos con pedido de arresto por parte de la Corte Penal Internacional (CPI), reflejando las tensiones geopolíticas actuales. Donald Trump, en su primer viaje oficial al exterior tras su reelección, participó del funeral, mientras que el presidente argentino Javier Milei protagonizó una llegada accidentada que le impidió visitar la capilla ardiente.
La ausencia oficial de China, pese a los esfuerzos de Francisco por acercarse a la superpotencia asiática, también marcó la jornada. Aun así, el funeral fue seguido por unas 300.000 personas a lo largo del recorrido fúnebre y millones más alrededor del mundo, en una impresionante manifestación de fe, memoria y poder.
El operativo de seguridad desplegado fue comparable al de una cumbre del G20, en un Roma convertida, por unas horas, en espejo vibrante del mundo contemporáneo. Así, el papa Francisco, el hombre “venido del fin del mundo”, logró que en su adiós resonaran la diversidad, la unidad y la esperanza que definieron su pontificado.










