Milei lo puso a frente de la empresa de energía nuclear NASA. Cobra tres veces más que el Presidente, pero en su gestión no registra avances de hecho incluso se canceló el proyecto CAREM, la primera central nuclear de potencia 100% argentina.
Demian Reidel, amigo personal de Javier Milei y actual presidente de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA), cobra más de$14 millones mensualesmientras el Plan Nuclear que él mismo encabeza sigue completamente paralizado. Fue nombrado el 23 de abril y desde entonces no hay avances concretos, más allá de viajes y discursos vacíos.
Con un sueldo quetriplica el del propio Presidente y supera ampliamente al de ministros, jueces y legisladores, Reidel se convirtió en uno de los funcionarios mejor pagos del país, en plena era del “ajuste más grande de la historia”. Todo esto, mientras no presenta resultados y frena proyectos clave para el desarrollo energético nacional.
Por presión de Estados Unidos —según señalan fuentes cercanas al sector—, Reidel habría congelado el proyecto CAREM, el reactor modular 100% argentino que representa uno de los hitos más ambiciosos del sistema científico-tecnológico local. El desarrollo de este reactor estaba en una etapa crítica de construcción, pero quedó suspendido sin una explicación clara a nivel oficial.
El contraste con el discurso libertario no podría ser más evidente: mientras miles de trabajadores del Estado fueron despedidos y se recortan fondos a ciencia, educación y salud, un asesor presidencial cobra más de 46 veces el salario mínimo y encabeza un plan que no avanza.
El Plan Nuclear, presentado con bombos y platillos en diciembre junto al jefe del OIEA, Rafael Grossi, no cuenta con respaldo en la comunidad científica y ha sido cuestionado por sus objetivos vagos y poco realistas. Ni siquiera hay precisiones sobre la anunciada “ciudad nuclear en la Patagonia”.
Reidel se mostró recientemente en Francia, en reuniones con empresarios y acompañado por el embajador argentino, Ian Sielecki. Desde allí volvió a repetir su intención de construir reactores modulares en cinco años, aunque no detalló ni financiamiento, ni cronograma, ni capacidad técnica nacional para semejante ambición.
Mientras tanto, Nucleoeléctrica sigue en funcionamiento gracias al esfuerzo de casi 3.000 trabajadores, que cobran un salario promedio muy inferior al del presidente de la empresa, y genera el 10% de la matriz eléctrica del país. En lo que va del año, facturó más de $264 mil millones sin recibir transferencias del Tesoro.
La única certeza, por ahora, es que Reidel cobra su sueldo religiosamente cada mes. Y que el Plan Nuclear, como su Consejo de Asesores, está en vía muerta.
Cristian Ritondo confirmó que los partidos de Milei y Macri compartirán boleta en las elecciones legislativas bonaerenses. Ajuste, represión y negocios, el pacto que los une.
La Libertad Avanza y el PRO formalizaron su alianza para competir juntos en las elecciones legislativas de la provincia de Buenos Aires. El anuncio lo hizo este miércoles el diputado macrista Cristian Ritondo, tras mantener una reunión con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, en la Casa Rosada.
“Vamos a avanzar juntos en la provincia de Buenos Aires”, declaró Ritondo, quien agregó que “todavía falta definir qué instrumento se utilizará en septiembre y en octubre”, en referencia a la presentación formal de listas y el posible uso de sellos partidarios propios o compartidos.
En el encuentro participaron también Diego Santilli, Sebastián Pareja —mano derecha de Karina Milei en el conurbano— y Eduardo “Lule” Menem, operador clave de la estructura libertaria.
Con este acuerdo, se consolida la sociedad entre el mileísmo y el macrismo duro, que ya viene funcionando en el Congreso y que encuentra en la provincia de Buenos Aires su próxima gran apuesta electoral. Ambos espacios confluyen en un programa común: profundización del ajuste, avance sobre derechos laborales y sociales, criminalización de la protesta, y desguace del Estado.
La alianza no sorprende, pero sí deja en evidencia la sintonía ideológica entre Mauricio Macri y Javier Milei, que se traduce ahora en una estrategia electoral conjunta para disputar el poder territorial bonaerense. Para los trabajadores, jubilados y sectores populares de la provincia, la fórmula ya es conocida: más mercado, menos derechos.
Lejos de que el ajuste lo pague “la casta”, el gobierno libertario sigue descargando el peso del recorte sobre la clase media y trabajadora, sin actualizar salarios ni homologar paritarias.
En plena recesión, el gobierno nacional recorta subsidios a la energía en zonas frías y modifica el esquema de segmentación para seguir trasladando aumentos a los usuarios. Los ingresos no suben, pero las tarifas no paran de crecer.
Más de 150 mil usuarios afectados: fin de los subsidios en zonas frías
El gobierno nacional eliminó los subsidios energéticos para más de 150 mil usuarios residenciales que habitan en zonas con bajas temperaturas, principalmente en provincias del sur y del centro del país. Se trata de usuarios que hasta ahora accedían a tarifas diferenciadas por el mayor consumo necesario en invierno. La decisión fue oficializada por la Secretaría de Energía a través de la Resolución 90/2024.
Según informó el propio organismo, los hogares perjudicados son aquellos que no están registrados en el padrón de beneficiarios de subsidios. La quita impacta de lleno en familias que venían enfrentando aumentos acumulados en luz y gas, mientras sus ingresos siguen congelados.
Cambios en la segmentación: menos subsidios, más tarifa plena
A contramano de la promesa de campaña, el Ejecutivo modificó los criterios para definir quién accede a los subsidios y quién paga tarifa plena, endureciendo las condiciones para ser considerado un “usuario de bajos ingresos”.
A partir de ahora, para pertenecer al nivel 2 (segmento subsidiado), se deberá demostrar un ingreso inferior a $730.000 (1,77 canastas básicas) y cumplir con una serie de nuevas restricciones: no tener más de un inmueble, no poseer vehículos con menos de 10 años de antigüedad, ni embarcaciones o aeronaves. Esto reduce el universo de beneficiarios y empuja a más familias a pagar el costo completo del servicio, en un contexto donde la inflación no cede y los salarios están planchados.
Ajuste a los de siempre: el bolsillo popular sigue pagando la crisis
Desde que asumió Javier Milei, el discurso del “ajuste lo paga la casta” se diluyó frente a la realidad. Mientras se frena la homologación de paritarias y el poder adquisitivo se derrumba, el gobierno no deja de habilitar aumentos en servicios esenciales como luz, gas, transporte y prepagas.
La quita de subsidios en zonas frías y la nueva segmentación confirman que el ajuste no lo paga la casta, sino los trabajadores, los jubilados y la clase media, que ya venían golpeados por el tarifazo en marzo y los aumentos proyectados para julio.
Tras el Tedeum en la Catedral Metropolitana, en el que el presidente Javier Milei le negó el saludo a Jorge Macri, el mandatario redobló la apuesta y publicó un fuerte mensaje desde su cuenta de la red social X (ex Twitter) contra el primo de Mauricio Macri.
“Roma no paga traidores. Si se es bueno con los malos (esto es con quienes traicionan, mienten, calumnian, injurian y ensucian por una mera ventajita) se termina siendo muy malo con los buenos”, señaló.
Mientras La Libertad Avanza negocia con el PRO en provincia de Buenos Aires, Milei no para de humillar a la familia Macri, a quienes les quiere mostrar que él es el jefe. Para Mauricio, la situación es la peor: si acepta la negociación en estos términos, quedará muy golpeado políticamente. Si no lo hace, puede tener otra catástrofe electoral en pocos meses.
Paula Livatchky, Directora ejecutiva del CELS, se mostró preocupada sobre el nuevo rol de la SIDE en el gobierno de Javier Milei. ¿Perseguirá a periodistas y militantes que cuestionen el rumbo económico de endeudamiento y motosierra?
“La Ley de Inteligencia siempre le dio la potestad a la SIDE o la AFI de armar su plan”, contó.
“Cuando asume Milei se hizo una reforma de inteligencia y se llevó a secreto toda actividad. El plan nacional de inteligencia hoy tiene lineamientos ambiguos”, explicó la especialista.
“Para la SIDE todo aquel que critique el plan económico es investigable”, siguió y se refirió a la falta de contrapesos institucionales. “La justicia nunca le puso el freno a las agencias de inteligencia”, señaló.
La expresidenta encabezó un acto en el Barrio Saldías, en CABA. Apuntó contra Javier Milei y habló de las diferencias dentro del peronismo. “Tenemos que dejar de ser militantes electorales para volver a ser militantes políticos”, aseguró.
expresidenta y titular del Partido Justicialista (PJ), encabezó este domingo 25 de mayo el “Encuentro de la Cultura Popular”, un evento del Instituto Patria que se realizó en el Polo Cultural y Deportivo Saldías, lindero a Barrio Parque y a la Villa 31, para conmemorar el nuevo aniversario de la Revolución de Mayo.
“El 25 de mayo vamos a participar del Encuentro de la Cultura Popular”, señaló la dirigente en sus redes sociales. En un largo rosario de críticas al gobierno de Javier Milei, la exmandataria insistió en que “todo lo que hacen no es nuevo, este modelo ya viene desde la dictadura, ya fracasó y va a volver a fracasar”.
En paralelo, sostuvo que en las elecciones porteñas se vio que “en los barrios populares en los que Milei había ganado en primera vuelta en 2023, ahora perdió”, lo que atribuyó a la “crisis”. “¿Por qué? Porque es el lugar en donde primero impacta la crisis: se termina la changa y no se puede contratar a la niñera ni al jardinero ni nada. Y eso va a seguir. Este modelo le sirve solo al 30% de la población, el otro 70% queda fuera. Pero es progresivo”, precisó.
“Por eso se cayó el consumo de manera total. Ahora, debemos repensar por qué el que votó a Milei y ahora está desencantado, no volvió a nosotros, eso debemos repensarlo, por qué paso”, indicó, y fue lapidaria sobre el tono que los libertarios le dan a su “batalla cultural”, considerándolo absurdo: “Son tan chatos. ¿Quién se va a acordar en 20 años de estos mediocres?” se preguntó sobre el elenco libertario.
Asimismo, calificó a la administración de Milei de “desgobierno”. “El desgobierno que hoy está en Casa Rosada quiere hacernos creer que encontró la fórmula de la Coca Cola”, manifestó, aunque planteó que “eso ya lo hicieron antes en la década del ´90 con el dólar barato de la convertibilidad”.
En sus cuestionamientos a la gestión de Milei, sostuvo que “de seguir este endeudamiento, el décimo default no es una fantasía demasiado lejana” en el país. Además, remarcó que “con el RIGI, al tercer año, no se liquida un solo dólar de exportación en Argentina, a no ser que el plan sea entregar algo más que deuda“. “¿Territorio, tal vez? ¿Les darán un pedazo de Ushuaia, de Tierra del Fuego, para hacer alguna base, como les dio el payaso de Zelenski al otro?”, planteó.
También calificó al Pacto de Mayo, firmado el año pasado, como una “bomba de humo” y cuestionó que la batalla cultural que impulsa el mileísmo sea por la “decisión” propia de los ciudadanos en torno a los dólares. “Tus dólares, tu decisión. Un pastelito está dos lucas, ¿qué te pasa?”, ironizó la exmandataria.
Por otro lado, en lo que pareció un mensaje a la interna peronista con el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, convocó a “dejar de ser militantes electorales para volver a ser militantes políticos” y abandonar las “mezquindades y los egos que tanto daño han hecho y han provocado fragmentación inútil”. También pidió “replantear el modelo económico” que propone el peronismo “sin prejuicio ni falsos clichés históricos o culturales”.
En esa línea, llamó a hacer autocrítica de los propios errores de su fuerza, a la par que cuestionó la expresión “Estado presente”. “Pareciera que aquellos que apostaron por Javier Milei tampoco quieren volver con nosotros, y tenemos que preguntarnos el por qué”, insistió. “Seguir hablando del Estado presente significa no estar acorde con lo que está pasando hoy en la sociedad, tenemos que ver cómo logramos un Estado eficiente“, definió.
Sumado a esto, festejó el “nacimiento de la Patria”, en un evento que incluyó un “emotivo recuerdo de Néstor Kirchner, al cumplirse ese mismo día 22 años de la asunción como presidente, en 2003”. La acompañó la cantante y exfuncionaria Teresa Parodi, entre otras personalidades.
El “Encuentro de la Cultura Popular” se inició cerca del mediodía en el Polo Cultural y Deportivo Saldías (San Pedro de Jujuy 6, Barrio Saldías, Ciudad de Buenos Aires), un rato después de que el presidente Javier Milei encabezara el Tedeum oficial en la Catedral Metropolitana.
Los organizadores difundieron un comunicado antes del evento en donde expresaron sus objetivos: “Proponemos desmontar el relato de la derrota -ese que busca convencernos de que no hay alternativa- y, en simultáneo, proyectar, organizar y construir otra narrativa del porvenir. Sabemos de la dimensión del desafío, así como conocemos la determinación del enemigo; eso nos convoca y nos dispone. En un escenario de ofensiva global neoliberal, necesitamos imaginar una política cultural que trascienda las tácticas de repliegue y resistencia”.
Además, en sus redes sociales, el Instituto Patria difundió los ejes del debate que se abrió este domingo 25 de mayo para toda la comunidad:
“La cultura viva como potencia transformadora y motor de la organización para la reconstrucción nacional”.
“El derecho de acceso a la cultura y la democratización de la producción cultural”.
“La industria y el trabajo cultural: estrategias para la reindustrialización nacional”.
“Patrimonio, Memoria e Identidad”.
“La comunicación y tecnopolítica”.
“Gestión cultural pública y nueva estatalidad: Hacia un Estado eficiente, participativo y articulado en/con las comunidades”.
“Pensamiento nacional y horizontes de unidad ante el caos y la fragmentación”.
Con el presidente Javier Milei y todos sus ministros presentes, el arzobispo hizo un crudo diagnóstico de la situación social y política del país, denunció la inequidad estructural, criticó el avance del odio y reclamó con fuerza el regreso del diálogo y la empatía.
En una intervención cargada de gravedad y firmeza, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, pronunció un discurso demoledor durante el Tedeum celebrado este 25 de mayo en la Catedral Metropolitana. Con el presidente Javier Milei y todos sus ministros presentes, el líder religioso hizo un crudo diagnóstico de la situación social y política del país, denunció la inequidad estructural, criticó el avance del odio y reclamó con fuerza el regreso del diálogo y la empatía.
“Argentina sangra”, afirmó sin eufemismos. “Sangra por las heridas de la inequidad, del individualismo, de la desconfianza y de la falta de sentido de comunidad.” Sus palabras resonaron con fuerza en un templo colmado de tensión, en contraste con la fría actitud del Presidente, quien evitó incluso le negó el saludo a su vicepresidenta Victoria Villarruel y al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
García Cuerva no esquivó ningún tema: habló de la exclusión, de los jubilados olvidados, de las personas en situación de calle, de los jóvenes atrapados por el narcotráfico, y del dolor silenciado de millones. “Nuestro país también sangra —dijo— por las promesas incumplidas, por los años de estafas electorales que nos hicieron perder las ganas de participar.”
Con un tono severo, cuestionó a quienes ejercen el poder desde la lejanía social: “Argentina sangra en la inequidad entre los que lo laburan todo y los que viven de privilegios, alejados de la calle, del transporte público, del precio real de las cosas.” Sin mencionar nombres, sus palabras fueron claramente dirigidas a la élite gobernante, señalando la desconexión con la vida cotidiana de la mayoría.
El arzobispo también arremetió contra el clima de odio y violencia verbal:“Hemos pasado todos los límites. La descalificación, el destrato y la difamación se han vuelto moneda corriente. Necesitamos frenar urgentemente el odio y recuperar la cultura del encuentro.”
Sin perder la esperanza, afirmó con fuerza que “Argentina no está muerta, está adormecida por la indiferencia y el individualismo”, y apeló a construir un país desde la fraternidad y la memoria colectiva, recordando las palabras del Papa Francisco y del Premio Nobel Elie Wiesel.
“Basta de arrastrarnos en el barro del odio”, sentenció. “Es hora de levantarnos como Nación, pero no a empujones ni con un ‘sálvese quien pueda’. Es con todos, mirándonos a la cara, reconociendo el rostro concreto del otro.”
Finalmente, con tono casi de súplica, García Cuerva cerró con un llamado urgente a la unidad: “Las nuevas generaciones merecen un país reconciliado, curado y de pie. Que el pan que compartamos no sea el pan duro del odio ni el pan viejo de la indiferencia, sino el pan vivo de la esperanza.”
Su homilía, profunda y valiente, dejó en claro que la Iglesia no se mantendrá en silencio ante el dolor del pueblo. Y aunque no lo nombró directamente, el mensaje fue un abierto y contundente llamado de atención al rumbo que hoy toma el país bajo el actual gobierno.
El ministro de Economía, Luis Caputo, habló luego de anunciar el llamado Plan de Reparación Histórica de los Ahorros de los Argentinos, destinado a favorecer que millones de ciudadanos utilicen en la formalidad miles de millones de dólares que están fuera del sistema. El argumento es insólito: Caputo quiere que la gente use sus dólares ahorrados para comprar en el supermcado.
La medida hecha pública este jueves tiene por objetivo que la gente use para el consumo “los dólares en el colchón”, y con ella “sería natural que la gente empezara a transaccionar más” con la moneda estadounidense que atesoran los ahorristas.
“Si mirás a países vecinos con modelos similares, la gente usa más los dólares para cosas que son más caras, pero la realidad es que también los podrías usar para pagar en el supermercado… Es a gusto del consumidor, como tiene que ser”, aclaró. Un día, Argentina podría ser Alemania, otro día, hay que usar los ahorros en dólares para comprar fideos y leche.
Después, el funcionario liberal sostuvo que “la única forma de emitir (pesos) es si el dólar va al piso de la banda de flotación. En ese escenario el Banco Central vendería pesos, es decir, inyectándolos en el mercado”, agregó.
Dijo que la forma “mucho más natural” de remonetizar la economía es usar los dólares ahorrados: “La gente tiene los dólares en su casa, los tiene a su disposición. Si tengo los dólares, los uso”. “La cantidad de pesos baja y la de dólares sube cada vez más, entonces se produce la dolarización endógena, que tan bien explica el presidente Javier Milei”, añadió Caputo, recalcando que ahora “los dólares los podés usar para lo que quieras”.
Para el titular del Palacio de Hacienda “estamos en un esquema de competencia de monedas”, tendiente a remonetizar (es decir, inyectar dinero en el mercado) una economía en picada, caracterizada por la caída del consumo popular y el desplome de la actividad en rubros como el alimenticio. “Si mirás a países vecinos con modelos similares, la gente usa más los dólares para cosas que son más caras, pero la realidad es que también los podrías usar para pagar en el supermercado… Es a gusto del consumidor, como tiene que ser”, sintetizó Caputo.
Más tarde, en otra nota con el canal A24, se mostró contento por la resolución que dispone la flexibilización de los controles tributarios de ARCA y comentó que el Fondo Monetario Internacional (FMI) ya está al tanto de la nueva normativa y que hubo respuestas positivas. “Nos comunicamos con el Fondo, le contamos las medidas y un funcionario me mandó un mensaje, dijo que nos felicitaba y que le parecían muy bien. No hubo condicionamientos”, contó el titular de la cartera económica.
En la misma línea, el titular de Hacienda dio más detalles sobre la instrumentación de este nuevo proceso y señaló que “la UIF está sacando una resolución adaptativa, lo que provocará que se pidan una especie de declaración jurada. No más boletos de compraventa en los bancos. Será una manifestación de origen de licitud de fondos, algo parecido al W8 de EEUU”. “Vamos a ver lo que termine sacando la UIF. No relaja ningún control porque si tenés recursos limitados y tenés que investigar a 50 millones de personas, es bastante más difícil que concentrarte en terroristas y narcotraficantes”, indicó en diálogo con A24.
El ministro reconoció que desde el Gobierno “no tienen proyecciones” porque “el espíritu es el de devolverle la libertad a la gente, así como dice el Presidente, el respecto irrestricto de la propiedad privada. Lo hicimos 100% con ese enfoque, así que no hay dato real”. “No tiene sentido hacer proyecciones, lo hicimos con el sentido de decirle a la gente ‘ustedes no son delincuentes’. Para que la gente vuelva a confiar en los políticos la dirigencia tiene que volver a confiar en la sociedad. lo estamos haciendo”, concluyó.
Mariano Fernández, ex amigo íntimo de Javier Milei, rompió el silencio y denunció que el presidente está bajo la influencia de un núcleo ultraconservador liderado por Laje, Márquez y un sacerdote integrista. “Ya no gobierna él”, advirtió.
Javier Milei no siempre fue lo que es hoy. Quien lo dice no es un opositor más, sino Mariano Fernández, economista, investigador del Conicet y ex amigo íntimo del presidente. Compartieron casi veinte años de amistad, cientos de charlas, proyectos y debates. Pero algo se rompió. En una entrevista con Pablo Duggan, Fernández decidió hablar. Y lo que contó no deja dudas: Milei, afirma, ya no se gobierna a sí mismo.
“Es alguien muy influenciable. Muy influenciable. Cuando se siente vulnerable, emocionalmente dependiente, necesita de otro que lo proteja. En un momento era yo. Hoy es Karina, su hermana”, relató. Pero no se detuvo ahí: apuntó directamente contra el entorno ideológico que, según él, lo vació de contenido propio y lo moldeó a imagen y semejanza de un proyecto autoritario y reaccionario.
Mariano Fernández y Javier Milei
El giro oscuro
Fernández asegura que durante la pandemia empezó a notar cambios: una religiosidad creciente, un discurso cada vez más mesiánico y la aparición de nuevas amistades que lo alarmaron. En particular, señaló a tres nombres: Agustín Laje, Nicolás Márquez y el sacerdote Javier Olivera Ravasi. “Se empezó a apoyar en estos personajes nefastos”, dijo sin eufemismos.
Lejos del liberalismo económico del que alguna vez se jactó Milei, sus ideas viraron hacia un nacionalismo místico, cruzado por un catolicismo integrista y una cruzada contra el feminismo, el aborto legal y toda agenda de derechos. “Lo que pasa hoy con Milei es que se dejó capturar por esta ultraderecha católica, una línea de pensamiento que no respeta ni el disenso ni la libertad, que dice defender la vida pero odia todo lo que huela a igualdad”, agregó Fernández.
La ideología que hoy manda: ¿Quiénes son estos personajes?
Agustín Laje, escritor y tuitero profesional, ha dicho que el feminismo “es un movimiento ultrapolitizado” y que el aborto “es un negocio”. Para él, la ESI busca “adoctrinar niños” y las luchas por derechos son parte de un “marxismo cultural” que hay que erradicar.
Agustín Laje, Javier Milei y Nicolás Márquez
Nicolás Márquez, su socio en libros y giras, fue incluso más lejos: ha reivindicado figuras del terrorismo de Estado, ha dicho que el kirchnerismo “feminiza la política” y llegó a comparar la militancia de género con el nazismo. Su discurso combina homofobia, misoginia y un nacionalismo rancio.
El tercero en discordia, el cura Javier Olivera Ravasi, mezcla sotana con adoctrinamiento y un canal de YouTube donde niega derechos conquistados y propone un “combate espiritual” contra lo que llama “la ideología de género”. A menudo cita como referentes a apologistas del franquismo y del catolicismo anticomunista.
No son marginales. Son parte del nuevo relato oficial.
El sacerdote Javier Olivera
¿Qué quedó del Milei original?
El testimonio de Fernández no es el de un adversario político ni un ex funcionario despechado. Es el relato de alguien que vio desde adentro la mutación. “Él tiene una necesidad muy grande de ser aceptado, de ser amado. Cuando eso no pasa, se cae, entra en crisis. Y cuando alguien se le presenta como protector, lo entrega todo. Así fue con Karina, con estos muchachos y con esa idea absurda de que tiene una misión divina”, contó.
Para Fernández, Milei “no está en condiciones de gobernar”. Y más allá de su diagnóstico emocional –que incluye referencias a brotes de ira, euforia desmedida y delirios de grandeza–, lo que más le preocupa es el contenido político del actual presidente. “Javier era un loco lindo con ideas liberales. Hoy es un peligro. Lo que gobierna no es él, es una teocracia disfrazada de libertad”, sentenció.
La provincia de Tierra del Fuego, la más austral de la Argentina, está siendo objeto de una avanzada estratégica por parte de Estados Unidos, con la colaboración directa del gobierno de Javier Milei.
Lo que se presenta como una serie de decisiones de política económica o acuerdos de cooperación internacional, en realidad forma parte de una arquitectura geopolítica más amplia: establecer unenclave militar estadounidense en Ushuaia, desmantelar el entramado productivo local y facilitar el despoblamiento paulatino de la isla. Todo esto con un objetivo final: convertir Tierra del Fuego en una plataforma militar al servicio de los intereses de Washington y la OTAN en el Atlántico Sur y la Antártida.
Una provincia en desmantelamiento
El primer paso de esta estrategia ha sido económico. La reciente baja de aranceles a productos electrónicos y electrodomésticos importados, decretada por el Ejecutivo de Milei, golpea de lleno al polo industrial fueguino. Este sector no solo sostiene a miles de familias, sino que representa uno de los últimos focos de desarrollo tecnológico argentino en el sur del país. La medida desmantela de hecho los beneficios contemplados en la Ley 19.640, de promoción económica y fiscal, que fue clave para el crecimiento poblacional y económico de la provincia desde los años 70.
Con esta decisión, el gobierno nacional no solo destruye empleos y expulsa población: prepara el terreno para una reconversión del territorio, donde la presencia civil, industrial y argentina sea mínima, facilitando así la instalación y operación de infraestructura militar extranjera sin resistencia local ni institucional. Vale recordar en relación a este aspecto las declaraciones del asesor presidencial Demian Reidel “el problema de argentina es que está poblada de argentinos”.
El enclave militar en marcha
En abril de 2024, el presidente Milei selló con el jefe del Comando Sur de Estados Unidos, almirante Alvin Holsey, un compromiso clave: la construcción de una Base Naval Integrada en Ushuaia con participación militar estadounidense. Esta instalación incluiría un Polo Logístico para operaciones antárticas y, aún más grave, un puerto de aprovisionamiento para submarinos nucleares estadounidenses. Todo esto se desarrollará en una zona de altísimo valor geoestratégico, puerta de entrada natural a la Antártida y frente al territorio usurpado de las Islas Malvinas, donde Gran Bretaña mantiene su principal base militar fuera de Europa con apoyo incondicional de Estados Unidos.
Washington pretende que la Isla de Tierra del Fuego sea un punto de apoyo para el despliegue de sus fuerzas nucleares navales.
No se trata de una colaboración simbólica o meramente técnica. Se trata del despliegue físico y operativo de fuerzas militares extranjerasen territorio argentino, en una zona sensible para la soberanía nacional y clave para el reclamo sobre Malvinas y la proyección hacia el continente blanco, además de tener graves implicancias para los derechos humanos ya que los militares estadounidenses contarían con el principio de extraterritorialidad y no se someterían a la justica argentina en ningún caso.
Una estrategia mayor: subordinación militar y control territorial
Este no es un caso aislado. Desde hace décadas, Estados Unidos despliega un entramado de más de 800 bases militares en el mundo, con 76 en América Latina. Controlan territorios, recursos, rutas comerciales y gobiernos. En Argentina, la estrategia incluye también:
Un acuerdo para que tropas estadounidenses integren el Cuerpo de Ingenieros del Ejército argentino y participen en el control de los ríos Paraná, Paraguay y Uruguay.
El antecedente de la pretendida base militar en Neuquén, durante el gobierno de Mauricio Macri, con el pretexto de monitorear la estación espacial china.
Una creciente injerencia sobre la política exterior, defensa y recursos estratégicos del país, que se ve reforzada por el sometimiento financiero a través del Fondo Monetario Internacional.
La finalidad es clara: subordinar a la Argentina a la agenda de seguridad y dominación regional de Washington, impedir el avance de otras potencias como China y Rusia (en menor medida) en el hemisferio sur, y garantizar el acceso y control sobre recursos naturales de altísimo valor, como el agua dulce, el petróleo, las tierras raras y la pesca en el Atlántico Sur y la Antártida.
La población fueguina: un obstáculo a remover
Para concretar este proyecto militar, la población civil y la industria local son un estorbo. Por eso, el desmantelamiento del aparato productivo mediante políticas de importación indiscriminada, el retiro del Estado y la falta de inversión pública no son errores ni meras consecuencias de un modelo económico liberal: son herramientas deliberadas para despoblar la isla y facilitar la ocupación extranjera sin oposición.
A medida que las fábricas cierren y las familias deban emigrar, quedará una Tierra del Fuego vaciada, sin capacidad de resistencia, ideal para el funcionamiento de una base militar extranjera con plena autonomía operativa y jurídica.
La soberanía en peligro
Con este escenario, la Argentina está a punto de perder el control sobre uno de sus territorios más sensibles desde el punto de vista estratégico, ambiental, político y simbólico. La presencia militar estadounidense en Ushuaia no solo refuerza la presencia británica en Malvinas, sino que blinda el sur contra cualquier intento de desarrollo autónomo, integración regional o defensa soberana.
El silencio cómplice del gobierno nacional y la inacción del provincial configuran una entrega de soberanía sin precedentes desde la última dictadura. Mientras Estados Unidos avanza con planos, acuerdos y financiamiento para la base, la Argentina retrocede hacia una posición de colonia militarizada en el extremo sur del continente.