Honduras avanza hacia el 30N, una fecha que muchos ya describen como el día en el que hay que salir a defender la Patria. En medio de este clima decisivo, el país recibió la propuesta de Plan Gobierno de la candidata del partido Libre, Rixi Moncada, quien lidera la intención de voto y se perfila sólidamente para convertirse en la próxima presidenta de Honduras.
Democratizar la economía le pone fin a los privilegios de los abusadores, de los acaparadores, de los injustos y es el eje central de su propuesta —que he calificado como extraordinaria e innovadora—. Más que un plan técnico, es una visión patriótica, de resistencia popular, de continuidad hacia la paz, de estabilidad, desarrollo e igualdad, para llevar la Refundación a un punto de no retorno.
Esta propuesta, ambiciosa y de gran alcance da continuidad a las grandes conquistas logradas por la Presidenta Xiomara Castro, articulando programas y políticas públicas para laeliminación de barreras crediticias como la central de riesgo; apertura de financiamiento a bajo interés, lucha por la Justicia Tributaria, apoyo a la inclusión financiera con la Ley Fintech, beneficios para la formación y rentabilidad de los startups y promoción para la transformación industrial de las mipymes.
El proyecto también profundiza la reconfiguración productiva con la construcción masiva de caminos productivos y mega infraestructuras energéticas, puertos, aeropuertos, represas y ferrocarril interoceánico. Defiende el territorio: con Zede nunca más, regulación estricta de la minería, expansión de la estrategia de cero deforestación y fortalecimiento de los batallones verdes.
En lo social, las y los jóvenes continúan siendo prioridad con la ampliación de las becas universitarias, de la mano, va el adulto mayor, seguirá siendo una primacía la reconstrucción de escuelas, la construcción de hospitales, programas de vivienda, seguridad social para jubilados, protección de pueblos originarios y una estrategia nacional contra el femicidio.
Este plan de gobierno no oculta su carácter ideológico: se asume como parte de un proceso de Refundación iniciado por la Presidenta Xiomara. No son solo reformas; son golpes calculados contra un modelo del bipartidismo que históricamente excluyó a los más vulnerables.
Todo por el todo. O continúa la Refundación —que enmarca la reconstrucción institucional, la modernización económica y la defensa soberana del territorio— o regresamos a la barbarie bipartidista del abuso institucional, la concentración económica, la corrupción e impunidad.
Este Plan de Gobierno presentado por Rixi no promete milagros; promete Refundación, y en esa sola promesa reside un acto profundo de esperanza para toda la Patria.
A días del límite del 15 de diciembre, la administración Milei aún no presentó el borrador prometido. Filtraciones internas, improvisación y cambios de coordinador complican el proceso.
El Gobierno llegará al 15 de diciembre sin entregar el texto de reforma laboral que había comprometido ante el Consejo de Mayo. A horas del plazo fijado, los consejeros confirmaron que nunca recibieron el borrador elaborado por Federico Sturzenegger, una demora que vuelve a exhibir la falta de orden interno del Ejecutivo.
La Casa Rosada había asegurado que enviaría el material durante el fin de semana largo. Luego pospuso el envío para martes y miércoles. Nada ocurrió. “No recibimos una sola línea”, admitió una fuente que participa del organismo encargado de consensuar el decálogo del Pacto de Mayo.
El encuentro de este miércoles será además el primero sin Guillermo Francos, reemplazado por Manuel Adorni como coordinador del Consejo. El portavoz, recién ascendido a ministro, debutará en un ámbito al que llega con el tablero desordenado y los proyectos sin circular.
Entre los motivos de la demora, el Gobierno mencionó su afán por evitar filtraciones sobre la llamada “modernización laboral”. Sin embargo, en los propios despachos oficiales señalan que las tensiones internas jugaron un rol mayor. El secretario de Trabajo, Julio Cordero, fue apuntado por revelar contenidos que ni siquiera habían sido discutidos, lo que obligó a suspender reuniones técnicas.
Los equipos que venían avanzando en aspectos legales quedaron paralizados y el clima interno se volvió aún más áspero en un Gobierno acostumbrado a pisarse solo. “Las filtraciones hicieron volar por el aire todo”, explicó un funcionario.
Pese a los tiempos ajustados, en la Casa Rosada dicen que buscarán llevar la reforma al Congreso durante las sesiones extraordinarias de diciembre. “Confiar”, ironizó un colaborador, consciente de que ni los consejeros conocen el texto que deberían discutir.
La fecha límite del 15 de diciembre deja al Ejecutivo con un margen mínimo para ordenar un debate legislativo que ni siquiera logró iniciar. Con el calendario encima y la improvisación como método, el Gobierno suma otra muestra de descoordinación en uno de los proyectos centrales de su programa económico.
De acuerdo con el informe mensual, la actividad metalúrgica se desplomó 4,6% interanual, mientras que la utilización de la capacidad instalada cayó al 44,3%, un nivel que no se veía desde los peores meses de la pandemia de 2020.
La industria metalúrgica argentina atraviesa uno de sus momentos más críticos de los últimos años. En octubre, el sector volvió a registrar una fuerte caída y operó enmínimos históricos, borrando por completo la breve recuperación observada entre fines del año pasado y comienzos de 2025. La situación se agrava por el aumento acelerado de las importaciones, que mantiene en alerta a los empresarios.
De acuerdo con el informe mensual de ADIMRA, la actividad metalúrgica se desplomó4,6% interanual, mientras que lautilización de la capacidad instalada cayó al 44,3%, un nivel que no se veía desde los peores meses de la pandemia de 2020. El retroceso deja al sector 17,7% por debajo de los máximos de 2023, confirmando que el rebote del año pasado quedó completamente neutralizado. En lo que va del año, el sector exhibe un crecimiento insignificante del 0,1%, prácticamente un estancamiento.
El leve repunte mensual del 0,3% no alcanzó para compensar las contracciones previas. La capacidad instalada, además, volvió a deteriorarse: cayó 6% respecto del año pasado y mantiene una tendencia descendente constante.
Un deterioro que atraviesa provincias y ramas industriales
El desplome se extiende a lo largo de todo el mapa productivo. Buenos Aires encabeza la caída con un -7,7% interanual, seguida por Mendoza (-4,4%), Córdoba (-3,7%) y Santa Fe (-2,2%). Solo Entre Ríos logró un aumento marginal del 0,5%, insuficiente para revertir el escenario nacional.
A nivel sectorial, la situación es igualmente negativa:
Fundición sufrió el derrumbe más severo, con -12,7%.
Equipos y Aparatos Eléctricos cayó 8,6%.
Bienes de Capital, -3,9%.
Equipamiento Médico, -3,7%.
Otros Productos de Metal, -2,8%.
Autopartes, -2,5%.
Incluso los rubros que habían impulsado la actividad durante el primer semestre muestran señales claras de retroceso. Maquinaria Agrícola cayó 0,8%, mientras que Carrocerías y Remolques, aun con un crecimiento del 2,6%, exhibe una fuerte desaceleración frente a los picos alcanzados a mitad de año.
“El sector está operando con niveles excepcionalmente bajos, comparables a los de 2024, un año pésimo, mientras las importaciones crecieron alrededor del 70% interanual”, alertó Elio Del Re, presidente de ADIMRA. El dirigente reclamó una “política industrial seria” para frenar el deterioro, subrayando la pérdida de empleo, consumo y desarrollo local que genera el retroceso productivo.
Empleo en retroceso, importaciones en alza y expectativas cada vez más débiles
Las perspectivas empresariales no anticipan mejoras. El 67,4%de las firmas espera que su producción se mantenga igual o caiga aún más en los próximos meses. En el frente laboral, el panorama es todavía más preocupante: el 83,3%de las empresas prevé no modificar sus plantillas o directamente reducirlas. El empleo metalúrgico ya cayó 2,9% interanual, con un retroceso mensual del 0,1%.
El sector también enfrenta un deterioro creciente en el balance comercial. En septiembre, las importaciones de productos metalúrgicos alcanzaron u$s2.717 millones, un salto interanual del 18,7% en dólares y del 42,6% en toneladas. Frente a mediados del año pasado, las compras externas se dispararon 84,7%, desplazando a la producción local.
En contraste, las exportaciones sumaron apenas u$s416 millones, con una baja del 5,7% interanual, consolidando un escenario adverso en el que la industria nacional pierde terreno tanto en el mercado interno como en el externo.
Ecuador envió un mensaje contundente en las urnas. En el referéndum celebrado este domingo, la ciudadanía rechazó dos de las propuestas más ambiciosas del presidente Daniel Noboa: permitir la instalación de bases militares estadounidenses y un proceso de reforma total de la Constitución.
El resultado supone un golpe político significativo para Noboa, un mandatario conservador cercano a la administración Trump. El presidente había presionado a la Corte Constitucional para habilitar la consulta sobre una posible Asamblea Constituyente, pero el 60% de los votantes terminó por rechazar sus iniciativas. Tras conocerse los resultados, Noboa afirmó en la red X que su gobierno “respetará la voluntad del pueblo” y continuará trabajando por “el país que todos merecen”.
Estos son los resultados. Consultamos a los ecuatorianos y ellos han hablado. Cumplimos con lo prometido: preguntarles directamente. Nosotros respetamos la voluntad del pueblo ecuatoriano.
Nuestro compromiso no cambia; se fortalece. Seguiremos luchando sin descanso por el país…
Con 18 millones de habitantes, Ecuador se ha convertido en un corredor clave para el tráfico de cocaína proveniente de Colombia y Perú. La violencia vinculada al narcotráfico ha escalado hasta niveles alarmantes, con ataques a candidatos, alcaldes y periodistas en regiones disputadas por bandas criminales.
En este contexto, Noboa había buscado reforzar la cooperación con Estados Unidos. Durante recientes reuniones con altos funcionarios estadounidenses, incluso ofreció a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, visitar instalaciones militares en la costa ecuatoriana que —de aprobarse el referéndum— podrían albergar tropas norteamericanas. “La cooperación internacional es la única manera de desmantelar estas redes criminales transnacionales”, declaró el presidente tras ejercer su voto.
Lo que estaba en juego: Constitución, representación y bases militares
Desde el retorno a la democracia en 1979, Ecuador ha tenido tres constituciones. Noboa insistía en que el país necesitaba otra para enfrentar la delincuencia con más herramientas legales, endurecer las penas y reforzar el control fronterizo. Pero sus críticos advertían que una nueva Carta Magna no resolvería problemas estructurales como la inseguridad o la falta de servicios básicos, y temían que debilitara la supervisión institucional del Ejecutivo. La ciudadanía compartió esas reservas: la propuesta fue rechazada de manera amplia.
El referéndum también incluía reducir la financiación estatal a los partidos y recortar la Asamblea Nacional de 151 a 73 legisladores. Tampoco estas medidas, justificadas por el Gobierno como una vía para ahorrar recursos, convencieron a la población. Los opositores argumentaban que afectarían la representatividad política, especialmente de sectores populares con menor capacidad de financiar campañas.
La propuesta de bases militares, punto más delicado del referéndum
El Gobierno contemplaba la instalación de dos bases estadounidenses: una en Manta —donde ya operó una base norteamericana entre 1999 y 2009— y otra en Salinas, ambas en la costa. La secretaria Kristi Noem visitó ambos lugares en dos viajes efectuados en apenas tres meses.
Sin embargo, cualquier presencia militar extranjera dependía del referéndum, debido a la prohibición vigente desde la Constitución de 2008, impulsada por Rafael Correa. Aunque Ecuador albergó bases estadounidenses en Galápagos durante la Segunda Guerra Mundial y más tarde en Manta, las autoridades ya habían descartado reabrir instalaciones en las islas.
Rafael Correa celebra el triunfo del NO: “La Constitución de Montecristi ha sido ratificada por segunda vez por el pueblo” – Confirmado https://t.co/l5cWhuj3Hm
Manta, por su parte, continúa siendo un punto estratégico: allí convergen operaciones de grupos criminales que despachan grandes cargamentos de cocaína hacia Centroamérica mediante “narcolanchas”.
Por Santiago Masetti. Desde Santa Marta, Colombia/ Y no serán las diez jornadas que John Reed describió en su icónico libro sobre la Revolución de Octubre. El fin de semana pasado, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, apeló aquí a una leyenda para advertirle a Donald Trump que cualquier intento de agresión militar recibirá una respuesta que ni los más afiebrados derechistas imaginan.
“Creo que estamos viviendo días que estremecen al mundo. Que hay que vivirlos con intensidad y comprenderlos (…). ¿No será que tenemos que dar pasos más audaces y abrir una nueva época? Hay una vieja profecía que dice que vendría un día en que el águila dorada atacaría el cóndor y que en esa lucha del águila dorada tratando de destruir la vida del cóndor, despertaría el jaguar que estaba dormido ancestralmente en nuestros pueblos (…)”.
Lo dijo Petro en la Cumbre Social de los Pueblos, recientemente celebrada en el marco de la IV Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la Unión Europea (UE).
Nunca es oportuno arriesgar especulaciones, pero sí formularse interrogantes aunque los protagonistas de los hechos políticos no puedan o no quieran dar respuestas.
¿Hubo acaso movimiento de fichas y diálogos sigilosos sobre el tablero mundial para que los líderes de nuestros países puedan atesorar certezas?
Las piruetas militaristas y lunáticas del presidente Donald Trump tienen tal alcance global- y hasta doméstico, pues amenazó con cárcel al flamante alcalde electo de Nueva York- que encendieron las alarmas, hace rato, de actores internacionales que no se quedarían de brazos cruzados frente a una escalada belicista de Washington en el Caribe, tal cual viene amenazando y con hechos. Lo cierto es que, en Santa Marta, Petro subió la parada de su ya probado arrojo político.
En su carácter de anfitrión de ambas Cumbres, apeló a una leyenda que habla más y mejor que mil documentos y declaraciones sobre el lugar que ocupa hoy Nuestra América en el “sistema mundo” capitalista imperialista.
Sus palabras fueron de tal contundencia que no podemos hacer otra cosa que reproducirlas en sus párrafos más significativos.
“No sé si esa profecía será cierta o no, pero yo le diría al secretario de Estado Marco Rubio y al presidente Trump, ¡cuidado!, están atravesando el Caribe de los libertadores. ¡Cuidado!, se están metiendo con la patria de Bolívar. ¿Acaso es que no han leído la historia de Bolívar? Están llegando a las islas y a las tierras donde ejércitos de campesinos con lanzas derrotaban a los ejércitos más poderosos del mundo, uno el español del rey, otro el francés de la República. ¡Cuidado!, en el mar Caribe hay unos pueblos que siempre han estado acostumbrados a los huracanes y pueden desatarse como un huracán. Y eso es lo que dice la leyenda. Si el águila dorada ataca el cóndor, despiertan el jaguar de los pueblos americanos. No despierten el jaguar. Aún podemos hablar (…), pero de tú a tú, sin arrodillarnos, entre iguales, porque si se atreve el águila dorada a atacar, lo que van a encontrar aquí es el jaguar despertando, poderoso, y la historia cambiará definitivamente, no solamente en las Américas de la libertad, sino en el conjunto del planeta, de la humanidad”.
Petro apuntó no sólo lo que sucede en América Latina y el Caribe, sino a otros escenarios de la agresión imperialista. Al referirse a la ofensiva militar de Israel sobre Gaza dijo: “Esa historia nuestra, ¿no nos hace ver acaso que las bombas que caen allá caerán también aquí?”.
Ya volveremos a las Cumbres, en particular a la Celac-UE, pero antes, algo de historia. Santa Marta lo merece.
Primera ciudad fundada de forma permanente en Colombia, allá por el 1525, es un territorio marcado por la tensión entre poder y memoria, entre colonia y resistencia, entre Estado y comunidades originarias que se encuentran en lo que el mismo Petro calificó de “corazón del mundo”.
Su tiempo no es lineal ni uniforme.
El desembarco colonial de Rodrigo de Bastidas y la violencia de la conquista europea. Las huellas de los Tairona expulsados a la montaña. El paso de Simón Bolívar por la Quinta de San Pedro Alejandrino. La Masacre de las Bananeras de 1928, cuando al servicio de la United Fruit Company, el ejército colombiano reprimió a trabajadores en huelga. El genocidio perpetrado contra los militantes de la colombiana Unión Patriótica (UP) en 1985 y las masacres sádicas de las fuerzas paramilitares durante las últimas décadas del siglo pasado y los primeros años del actual, hechos por los cuales el ex presidente Álvaro Uribe fue condenado por la Justicia.
Ahora sí volvamos a la IV Cumbre Celac-UE que contó con la presencia de jefes de Estado y de gobierno, Luiz Inacio “Lula” da Silva entre ellos, y delegaciones de ambos continentes.
En su carácter de anfitrión, Petro propuso reformar los estatutos del organismo para eliminar la exigencia de unanimidad en sus decisiones, a la que calificó como “obstáculo que le quita operatividad y capacidad”.
Pidió que el encuentro entre América Latina, el Caribe y Europa sea “un faro de luz en medio de la barbarie”, orientado a construir “una humanidad libre y una democracia global basada en el diálogo”. La contracara dramática de los discursos y las acciones desplegadas por el gobierno de Estados Unidos.
Por otro lado, el encuentro de Santa Marta sirvió para prestarle especial atención a una de las voces que viene sonando con fuerza en toda la región: la de Honduras, país que el 30 de noviembre próximo vivirá unas elecciones cruciales.
Según las estimaciones más confiables, el partido oficialista Libre, la herramienta electoral del movimiento liderado por el ex presidente Manuel Zelaya, logrará que Rixi Moncada suceda en el gobierno a Xiomara Castro, dándole un nuevo mandato a esta original y creativa experiencia de izquierda.
Ante ello, la derecha de liberales y nacionalistas, auspiciada por la embajada de Estados Unidos, intenta maniobras golpistas para desbaratar el resultado de las urnas. Sin embargo, sus autores quedaron al descubierto a partir de una serie de audios incriminadores a los cuales accedió la prensa.
Y aquí fue justamente el vicecanciller de Honduras, Gerardo Torres, quien destacó un punto central de la agenda regional: “un multilateralismo con latidos más fuertes, donde prevalezca el derecho internacional y la vía diplomática para la resolución de conflictos”.
Aprovechó para reafirmar una vez más el rechazo de Honduras a los bloqueos y expresó la total solidaridad con Cuba, por su injusta inclusión en la lista del Departamento de Estado de Estados Unidos, de países supuestamente promotores de terrorismo. También manifestó su apoyo a Venezuela y Colombia.
Asimismo, exigió el fin del genocidio contra el pueblo palestino en Gaza y el retiro de la presencia militar estadounidense en el mar Caribe.
Torres también respaldó la propuesta de que la próxima Secretaría General de la ONU sea ocupada por una mujer latinoamericana e invitó a Europa a “construir soluciones y un proyecto de unidad que beneficie especialmente a los sectores más vulnerables”.
Respecto de este último punto las reacciones no se hicieron esperar. Casi sobre el filo de la Cumbre en la que participó el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, fue el propio vicecanciller hondureño quien anunció: El Banco Europeo de Inversiones (BEI) aprobó mil millones de euros para Conectividad Energética en Centroamérica.
Al cierre del encuentro, luego de varias idas y vueltas, se logró un documento de consenso que fue votado por todos los países, a excepción de Venezuela.
Sin confirmaciones concretas, en los pasillos finales de la Cumbre se escuchó que Caracas no habría rubricado el documento final por entender que no contemplaba con la contundencia necesaria la proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, ni tampoco establecía mecanismos regionales de cooperación humanitaria y defensa colectiva.
Sin embargo, en Santa Marta sí se avanzó en la construcción de una agenda común para revitalizar la relación birregional en un contexto de tensiones globales. Los jefes de Estado y representantes de ambos bloques coincidieron en la necesidad de fortalecer el multilateralismo, impulsar la cooperación en materia energética y climática, y profundizar los vínculos comerciales y de inversión.
Como parte de ese proceso, se acordó trabajar en una Hoja de Ruta que incluya proyectos conjuntos en transición energética, seguridad alimentaria y combate al crimen organizado transnacional.
El encuentro también estuvo marcado por pronunciamientos en defensa del derecho internacional y la resolución pacífica de los conflictos.
La Celac y la Unión Europea reiteraron su apoyo al proceso de paz en Colombia, respaldaron una solución de dos Estados en el conflicto palestino-israelí y solicitaron mayores garantías de acceso humanitario a Gaza.
También reclamaron avances hacia una migración ordenada y segura, basada en la responsabilidad compartida entre los países de origen, tránsito y destino.
Otro de los puntos relevantes fue el respaldo a una reforma del sistema multilateral, en particular del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, para garantizar una representación más equilibrada.
Varios países latinoamericanos insistieron en que la próxima Secretaría General de la ONU sea ejercida por una figura proveniente de la región, como parte de un reclamo histórico por mayor participación en la arquitectura global.
La pregunta que queda abierta es si esa voz que viene de antes de la Conquista, de antes del Estado, de antes de la economía global, la voz de Nuestra América, podrá influir en las decisiones globales que siguen respondiendo a lógicas del poder hegemónico, o si, en cambio, volverá a ser dejada al margen, convertida en símbolo sin ningún tipo de consecuencias.
De vivir jornadas que estremezcan al mundo se trata.
Ni siquiera los grandes grupos nacionales logran escapar a la recesión: Arcor, emblema industrial de la familia Pagani, acaba de reportar un desplome de sus ganancias netas del 74% en los primeros nueve meses de 2025.
La crisis del consumo interno no da tregua y ya impacta de lleno en las principales empresas alimenticias del país. Ni siquiera los grandes grupos nacionales logran escapar a la recesión: Arcor, emblema industrial de la familia Pagani, acaba de reportar un desplome de sus ganancias netas del 74% en los primeros nueve meses de 2025.
Según su balance presentado ante la Comisión Nacional de Valores (CNV), la multinacional con sede en Arroyito obtuvo ganancias por $97.772 millones, frente a los $378.245 millones registrados en igual período de 2024. Es decir, una pérdida de $280.473 millones en rentabilidad, acompañada además por una baja en las ventas, que pasaron de $3.884 millones a $3.509 millones interanuales.
El consumo, en caída libre
El retroceso de Arcor se inscribe en una tendencia generalizada: las grandes alimenticias argentinas sufren los efectos de la recesión y la fuerte caída de la demanda en el segundo año de gestión libertaria.
Empresas como Mastellone Hnos. y Molinos Río de la Plata, dos pesos pesados del sector, también exhiben números preocupantes. La dueña de La Serenísima acumula pérdidas pormás de $20.000 millones, tras haber ganado $66.985 millones el año anterior. Por su parte, Molinos, del grupo Pérez Companc, reportó una pérdida neta de $37.403 millones, la primera en cuatro años.
Arcor: ganancias operativas estancadas y pérdidas financieras
En el caso de Arcor, la caída de las ganancias no se explica por un deterioro operativo —el resultado operativo se mantuvo casi sin cambios, en torno a los $237.574 millones— sino por el impacto financiero negativo generado por la devaluación real y la desaceleración inflacionaria. El informe detalla que las pérdidas financieras alcanzaron los $98.698 millones, frente a una ganancia de $421.751 millones en el mismo período de 2024.
Pese a este escenario adverso, la compañía mantiene un discurso optimista, aludiendo a la “solidez de su modelo de integración vertical” y a una “gestión eficiente de costos y gastos estructurales”. Sin embargo, las cifras reflejan un contexto de negocios estancado y un consumo interno en niveles críticos.
Contexto adverso y estrategias de resistencia
El 67,8% de las ventas del grupo proviene del mercado argentino, lo que deja a la empresa fuertemente expuesta a la contracción local. Mientras que las divisiones de golosinas, chocolates y packaging mostraron cierta recuperación, el segmento de alimentos sufrió una marcada caída.
Aun así, Arcor mantuvo su nivel de inversiones, con $150.359 millones destinados a expansión y modernización, y apuesta a sostener su presencia regional y su estructura de liquidez para atravesar el momento.
Un gigante en tiempos de recesión
El derrumbe de las utilidades de Arcor se suma a la lista de señales que confirman que la recesión no discrimina tamaño ni trayectoria. Las grandes empresas nacionales, que históricamente funcionaron como termómetro del consumo, hoy sienten de lleno la contracción del poder adquisitivo y la pérdida de dinamismo del mercado interno.
Aunque el FMI y la CEPAL proyectan un leve repunte económico para Argentina hacia fin de año, las cifras empresariales muestran que el rebote aún no llega al mostrador. Arcor, símbolo del empresariado nacional, se convierte así en un caso testigo de cómo la caída del consumo está erosionando incluso a los gigantes del sector alimenticio.
El deterioro de la clase media argentina se profundiza en el actual contexto económico. La caída del poder adquisitivo, el aumento de los gastos y la pérdida de expectativas de progreso dibujan un panorama cada vez más restrictivo para amplios sectores de la población.
Según un informe del centro de estudiosPensar Lab, el 41% de los argentinos siente que vive peor que sus padres, una percepción que supera ampliamente a quienes creen tener el mismo nivel de vida (27%) o estar mejor (27%). Este dato evidencia una ruptura con la histórica aspiración de movilidad ascendente que caracterizó al país durante gran parte del siglo XX.
La sensación de retroceso se refuerza con otros indicadores: el 63% de los argentinos reconoció haber tenido que resignar consumos para poder sostener sus gastos básicos, y el 55% considera que la clase media se está achicando. Apenas dos de cada diez creen que se mantiene igual y otro 20% que está creciendo.
El estudio muestra también cómo se redefine la autopercepción social: dos de cada tres argentinos se ubican en el último escalón de la clase media o directamente fuera de ella, con un 34% que se identifica como clase media baja y otro 34% que se asume como clase baja alta.
Aun así, persiste un rasgo distintivo: la prepaga es el último consumo que la clase media estaría dispuesta a resignar (28%), un indicador del valor simbólico que conserva la noción de “seguridad” en este sector social.
“Lo que en definitiva compra la clase media, envuelta en disfraces, con fisonomías múltiples, en forma de objetos o servicios, ataviados con marcas, narrativas, eslóganes e imágenes, es, en el fondo, una sola cosa: seguridad”, concluye el informe de Pensar Lab, aludiendo a una identidad social que hoy se sostiene más en el deseo de estabilidad que en la posibilidad real de progreso.
El IPCVA registró nuevos incrementos en los cortes más populares del AMBA mientras el consumo sigue cayendo y el Gobierno mira para otro lado ante la pérdida del poder adquisitivo.
El precio del asado volvió a dispararse. Según el último relevamiento del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (IPCVA), el valor de los cortes más consumidos en el Área Metropolitana de Buenos Aires subió en promedio un 2,8% entre septiembre y octubre, con un aumento del 8,2% en el asado de tira, uno de los preferidos en las parrillas argentinas.
En el último año, la carne acumula una suba del 61,3%, y solo en lo que va de 2025 ya aumentó un 37,5%, muy por encima de la mayoría de las paritarias y del poder adquisitivo de los hogares.
El asado fue el corte con mayor incremento mensual, superando a la picada especial (+6,1%) y al matambre (+5,5%). En tanto, cortes como el lomo apenas subieron un 0,2%, mientras que el osobuco bajó 0,4% tras el fin de la temporada de guisos.
Hoy, el kilo de asado de tira ronda los $12.500, aunque en algunas carnicerías ya supera esa cifra. En comparación, el bife angosto cuesta cerca de $12.600, y el cuadril trepa a $14.700.
Los carniceros señalan que la escalada no se debe solo a la inflación general, sino a la falta de hacienda y a la presión del mercado exportador. “Está faltando ganado y los exportadores se llevan los novillos para recriarlos. Al faltar oferta, sube el precio, aunque se venda menos carne”, explicó Sergio Pedace, vicepresidente de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores.
La realidad es que cada aumento golpea más fuerte en los hogares que ven cómo la parrilla se convierte en un lujo. Con salarios congelados y consumo en baja, el panorama de cara a las Fiestas promete nuevos aumentos y mesas más austeras, mientras el Gobierno insiste en que “los precios se están estabilizando”.
La brecha entre la promesa y la realidad
Durante la campaña electoral, el gobierno actual había difundido flyers donde aseguraba que con Milei el kilo de asado costaría $2.800 “sin impuestos”, mientras que “con Massa” valdría $4.000. Hoy, el mismo corte supera los $12.000, y la promesa quedó reducida a una postal de ficción.
Es esperable que en campaña los candidatos exageren o prometan con optimismo, pero lo del gobierno libertario fue directamente una mentira descomunal. No solo no bajó el precio de la carne, sino que se triplicó en menos de un año, demostrando que el “libre mercado” y la motosierra no resuelven nada, y sólo empobrecieron más a la población.
La realidad se impuso sobre la propaganda: el asado, ese símbolo del encuentro argentino, hoy volvió a ser un lujo.
Docentes y estudiantes iniciaron un paro de 72 horas en defensa de la universidad pública y contra el ajuste del Gobierno, que alega falta de fondos pese al respaldo financiero internacional que recibió.
Las casas de altos estudios iniciaron este miércoles una huelga nacional como respuesta al incumplimiento del Ejecutivo del Ley de Financiamiento Universitario sancionada el 21 de octubre, y a las dilaciones para recomponer salarios docentes y defender la educación pública. Sin embargo, el Gobierno insiste con la excusa de la “falta de recursos”, a pesar de que existen paquetes multimillonarios de apoyo financiero internacional que podrían aliviar la crisis.
Los gremios universitarios denuncian que los salarios “no fueron recompuestos” y que la universidad pública está al borde del colapso. Como afirmó la secretaria de la Federación Universitaria Argentina (FUA), Pilar Barbas: “Plata hay. Hay que dejar de decir que no hay plata porque este Gobierno decidió el desfinanciamiento de las universidades nacionales…”. Desde la Asociación Gremial Docente de la Universidad de Buenos Aires (AGD-UBA) se agregó que los docentes ya acumulan una deuda de aumento del 44% que la ley les reconoció. Mucho más que una espera: es un incumplimiento estructural.
Mientras tanto, desde el plano internacional aparece un dato incómodo para la versión oficial: la U.S. Treasury Department está trabajando en un respaldo para Argentina por hasta US$ 40 mil millones (un swap de US$ 20 mil millones más un paquete privado de igual monto) según informes de octubre de 2025.
Crédito: Sol Avena
Si hay respaldo externo de ese calibre, ¿por qué las universidades “no tienen plata”? ¿Dónde fueron esos recursos y por qué no se destinan a la educación pública y al salario docente? Además, los datos oficiales de ayuda exterior muestran que en 2023 la ayuda directa de EE. UU. a Argentina ronda apenas unos pocos millones de dólares.
El paro de 72 horas no solo es un reclamo salarial, sino una advertencia de que la educación pública está siendo arrinconada por la política de ajuste del Gobierno. Los docentes no solo exigen la aplicación de la ley, sino que alertan que la universidad se vacía, se cargan tareas en menos personas y se incrementan los ad honorem. La frase de la diputada Mercedes de Mendieta sintetiza el hartazgo: “Estamos ante salarios de miseria… la universidad argentina se sostiene gracias al esfuerzo tremendo de docentes, no docentes y estudiantes”.
En resumen: mientras la versión oficial habla de “recursos insuficientes”, los hechos sugieren otra cosa. Hay apoyos internacionales millonarios, legislaciones aprobadas que quedan sin cumplir, y una educación pública que sigue perdiendo terreno. El paro es más que una protesta: es un llamado urgente a que el Estado cumpla con su responsabilidad antes de que la universidad deje de ser un derecho para pasar a ser un lujo.
Testigos revelaron que Julieta Makintach no solo autorizó sino que facilitó las grabaciones del documental sobre el juicio de Diego Maradona “Justicia Divina”.
El mensaje de WhatsApp era breve pero demoledor: “Decile a la custodia que deje filmar a mi gente”. Esa orden, enviada desde el celular de la jueza Julieta Makintach durante el juicio por la muerte de Diego Maradona, se convirtió este jueves en una prueba palpabale de que la magistrada, tal vez, no fue una víctima de circunstancias ajenas, sino la arquitecta de su propia caída.
En el segundo turno de audiencias del juicio político que podría destituirla, el relato de custodios, camarógrafos y hasta su propia esteticista fue tejiendo una red de evidencias que muestra a una jueza obsesionada con su imagen, dispuesta a violar protocolos y a burlar las propias reglas que debía custodiar.
La puerta giratoria de “los amigos”
Todo comenzó con unos “amigos”. Así los presentó Makintach a la custodia Malene Itati Romero el día que comenzaba el juicio más mediático del país. “Hacelos pasar”, le ordenó. Los “amigos” resultaron ser un equipo de filmación que, como revelaría después el camarógrafo José Ignacio Huarte, tenía instrucciones precisas: “Enfocarse en la jueza” durante el juicio.
Pero la operación había comenzado antes, en el silencio de un domingo. Leonel Dos Santos, otro oficial de custodia, describió cómo la magistrada abrió las puertas del tribunal vacío dos días antes del juicio para que un director de fotografía y una guionista la filmaran caminando por los pasillos como si fuera una escena de película.
Mientras tanto, en las paredes de la misma sala de audiencias, colgaban carteles que prohibían terminantemente filmar o tomar fotografías. Mirta Daniela Barrionuevo, la oficial que los había pegado, confirmó incómoda que eran parte del protocolo estándar que la jueza conocía perfectamente.
La doble vida del teléfono celular
Si los testimonios policiales pintaban un cuadro de complicidad institucional, el de María Eva Soledad Pereyra agregó el matiz de vanidad personal. La esteticista de Makintach reveló que la propia jueza le había enviado el tráiler del documental por WhatsApp, acompañado del mensaje: “Estoy muy copada con los resultados”.
La confesión resultó reveladora: mientras en el tribunal Makintach simulaba sorpresa ante las filmaciones, por fuera compartía orgullosa el material con su círculo íntimo. El documental no era un proyecto ajeno que la había tomado por sorpresa, sino una producción que seguía de cerca y con evidente satisfacción.
El mercado de Diego Maradona
Patricio Llados, el productor audiovisual, aportó la pieza que explicaba el porqué de tanta insistencia en filmar. “Un proyecto vinculado a Maradona tiene valor en el mercado”, declaró con frialdad profesional. “Es Maradona, uno piensa que se verá en todo el mundo”.
La confesión dejó en evidencia la cruda realidad detrás del “proyecto audiovisual”: la muerte del ídolo era, ante todo, un producto comercialmente viable, y la jueza que llevaba el caso era su principal atractivo.
El silencio de las ausencias
En un giro significativo, el jurado anunció la postergación de testigos clave como Verónica Ojeda y Jana Maradona, sugiriendo que las pruebas acumuladas hasta el momento eran tan contundentes que hacían menos urgentes algunas declaraciones.
Mientras la audiencia se levantaba hasta el viernes, el mensaje de WhatsApp de Makintach seguía flotando en el aire del tribunal: “Decile a la custodia que deje filmar a mi gente”. Ocho palabras que, según la acusación, resumen la esencia del caso: una jueza que confundió su papel de magistrada con el de protagonista, y que ahora enfrenta las consecuencias de haber convertido la justicia en un espectáculo.